LE NOIR DE L’ETOILE

Le Noir de l’Etoile – Gerard Grisey
Dirección musical
Juanjo GuillemRafa Gálvez
Dirección artística Pablo Ramos
Escenografía Clara Eslava, Miguel Tejada
Diseño de imágenes Leandro Suarez
Electrónica Juanjo Eslava
Conferenciantes Javier Armentia, Juan José eslava

En colaboración con el Planetario de Pamplona

Obra para seis percusionistas y electrónica, basada en una conexión a un púlsar o ritmo del universo. La composición hace referencia a este hecho y ofrece un espacio en el que el espectador se ve involucrado en los. En la sala, lo arquitectos Clara Eslava y Miguel Tejada han diseñado una cúpula bajo la cual se sientan los espectadores. Sobre esta cúpula se proyectan imágenes con las que además de la música, el espectador esta rodeado por imágenes. El programa cuenta con una conferencia sobre los púlsars a cargo de Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona, la interpretación de “Le noir de l’étoile” de G. Grisey, y una conferencia sobre el aspecto artístico-musical de la obra a cargo del compositor Juan José Eslava.

After Cage II, título genérico del ciclo, es una consecuencia lógica del ciclo After Cage I, en el que el año pasado se rindió un merecido recuerdo a los Encuentros del 72, en un viaje del pasado al futuro pasando por el presente. Si en aquella ocasión nos sedujo presentar Bestiario, una propuesta de fusión entre la imagen y la percusión, invitamos al Ensemble Kuraia que nos acercó la figura de Mikel Laboa (uno de los grandes contemporáneos vascos) y cerramos el ciclo con una inmersión sin paliativos en la locura musical de John Cage, ahora nos toca subir un peldaño musical y estético.

Por ello After Cage II se enfrenta cara a cara a la relación que existe entre la naturaleza, el gesto humano y la música. La primera propuesta nos seduce con la transposición del sonido estelar a la percusión. La segunda nos lleva de lleno al eje del ciclo, las geometrías, un viaje de dentro a fuera y de fuera a dentro, de la simbiosis entre cuerpo y música. La tercera nos descubre el corazón del laboratorio de uno de los grandes artesanos musicales del siglo XX-XXI: Vinko Globokar.